
Deportivo Viedma sacó un triunfazo de la galera en Junín, que trajo tranquilidad en los jugadores y cuerpo técnico y –de reojo- también respiran los “fondos buitres”. Se impuso a Ciclista Juninense 88 a 75. Ciclista jugó bien, muy bien, mal y peor. Bien porque mantuvo el equilibro de los 20 goles en los tres cuarto iniciales. Muy bien porque en el medio-juego mandó en la cancha. Mal porque comenzó a cometer apresuramientos a partir de los tres minutos finales del tercer cuarto. Y peor porque en el último cuarto se salió de ese lindo libreto que arrastró en los tres cuartos anteriores y terminó entregando el partido. Una lástima perder un juego dentro del rango de los ganables, por profundas distracciones en las ofensivas quietas. Ciclista se había puesto a 1 en el tercer cuarto y cometió serios errores ofensivos, que le permitieron a Deportivo Viedma volver a sacar el snorkel fuera del agua cuando se le inundaba todo. Deportivo Viedma, que en buena parte del juego fue ganando, aprovechó al máximo cada error de su adversario de turno y se los hizo pagar con iva y venía en la canasta. Así se juega al básquet. Cocodrilo que se duerme es cartera. Acá se durmió Ciclista y los patagónicos le arrebataron el partido en el final. Ahora Ciclista tiene cinco días para preparar el partido ante Unión de Mar del Plata, el próximo sábado en el Coliseo del Boulevard…
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